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10 formas de optimizar tu energía


“Tus niveles de energía dependen 100% de tí, tan solo debes aprender a gestionarla” –
Ángel Cámara, socio fundador PiensaPiensa.

Nuestro nivel de energía y nuestra capacidad para mantenerlo suele ser un buen indicador de los resultados profesionales y/o personales que estamos teniendo en nuestra vida.

¿Hay días que estás a tope de energía y otros que no puedes con tu alma?; ¿En el trabajo estás contento y animado, pero cuando llegas a casa las paredes se te caen encima?; ¿O te ocurre al contrario y fuera de la oficina eres la alegría de la huerta y en el trabajo cuentas las horas para salir?

Si alguna de estas situaciones te ocurre, probablemente es un buen momento para dar un giro a tu vida personal y/o laboral…

…porque si estamos bien de salud no hay ninguna razón por la que no podamos mantener un nivel de energía, ilusión y motivación alto todos los días.

Déjame que comparta contigo 10 estrategias que puedes seguir para acercarte a tu mejor versión, que es exactamente lo que ocurre cuando tienes un nivel de energía óptimo y estable:

  1. Metas claras: es crucial que sepas exactamente qué quieres conseguir tanto en tu trabajo como en tu vida personal. No dejes espacio al “lo que surja, ya iremos viendo” porque eso es un fantástico caldo de cultivo para la apatía y la desgana.
  2. Gratitud: dar las gracias por lo que he conseguido y vivido hasta ahora es otra pieza fundamental para sentirme pleno y con ganas de vivir. De nada sirve lamentarse de la situación actual ó pasada. Agradezco lo que el pasado me ha permitido aprender y me pongo manos a la obra, aquí y ahora, para vivir la vida que quiero.
  3. Referencia: en quién te vas a apoyar para cambiar tu situación es algo que debes decidir lo antes posible. A veces es suficiente con leer una buena biografía o ver una buena película. Otras veces tenemos familiares o amigos cercanos que son una inspiración para nosotros y nos pueden ayudar. Y la mayoría de los casos, lo mejor es buscar a un buen profesional que haya vivido una transformación en su vida como la que tú buscas.
  4. Constancia: nuestro cerebro tiene una tendencia biológica fuerte a frenar todo cambio significativo que queramos introducir en nuestra vida porque está diseñado para minimizar el gasto energético. Así que es importante que seamos consciente de ello y nos preparemos para insistir una y otra vez hasta que logremos mantener el nivel óptimo de energía que necesitamos para vivir la vida que deseamos.
  5. Alimentación: para vivir con altos niveles de energía vital es crucial alimentarse correctamente. Recuerda que una dieta siempre debe ser equilibrada y venir acompañada de la ingesta de mucha agua. En caso de tener dificultades en esta área, por favor consulta a un buen especialista porque merece la pena aprender a comer bien. ¡Recuerda que en gran parte somos lo que comemos!
  6. Respirar profundamente: a través de la respiración introducimos en nuestros cuerpo oxígeno, que es vital para nuestra energía. Si respiramos mal o de forma incompleta introducimos menos oxígeno en nuestro organismo. Y la realidad es que debido al estrés al que estamos sometidos estos días, la mayoría de las personas tienen una respiración torácica, o superficial, en la que no utilizan gran parte de su capacidad pulmonar. Así que asegúrate de que al menos 10 veces al día paras tu actividad y realizas 10 respiraciones profundas en las que te cercioras de que el aire baja hasta tu abdomen (hichando la tripa) y regeneras tu interior.
  7. Actividad física: no hay excusa para no realizar actividad física cardiovascular con regularidad. Puedes elegir a tu gusto la actividad concreta, pero asegúrate de que tus pulsaciones se aceleran para quemar calorías y conseguir un efecto boomerang que te repercuta en un alto nivel de energía constante.
  8. Tiempo libre: me estoy refiriendo a tiempo solo y exclusivamente para ti, en el cual puedas desconectar de cualquier cosa que resuene a obligación y puedas relajar tu mente haciendo algo diferente que te estimule y te renueve.
  9. Estado de ánimo: ¿sabes cómo identificar y cambiar tu estado de ánimo en cuestión de segundos? Eso es, sin duda, una de las primeras lecciones que deberían enseñar en los colegios. Prueba un par de herramientas: 1. tu diálogo interior, es decir, lo que te dices a ti mismo para animarte y conectar con el estado óptimo. Ejemplo: «vamos, que hoy va a ser un gran día»; «ánimo y adelante que tú vales mucho» 2. tu corporalidad, es decir, la posibilidad de modificar tu fisionomía para provocar un cambio de estado. Ejemplo: barbilla y mirada arriba, hombros atrás, pecho fuera, pisada firme, etc.
  10. Disfrute: por último, y no menos importante, tu actitud de disfrute con las pequeñas cosas que te ofrece la vida en el día a día. La risa, la celebración de los pequeños éxitos y la diversión son potenciadores de la energía y facilitadores de cualquier cambio vital que te plantees. Así que utilízalos activamente para mantener tus niveles de energía arriba y para crear la vida que quieres vivir.

Incorpora poco a poco todos estos consejos a tu vida diaria y en unas semanas comprobarás cómo tus niveles de energía aumentan y se estabilizan.

Y recuerda que gestionar tu energía es un sinónimo de gestionar tu vida y conseguir el bienestar permanente que todos buscamos.

¿Quieres aprender a vivir con una energía óptima y constante?

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